El fin de la subjetividad en el vino: la tecnología chilena que busca medir la astringencia del vino y revolucionar la enología obtiene patente por 20 años
Por décadas, la astringencia -esa sensación seca y rugosa que deja el vino en la boca- ha sido evaluada por expertos a partir de la experiencia y la percepción. Hoy, WineTech, innovación desarrollada en la UC y que recientemente fue patentada por 20 años, promete transformar esa subjetividad en datos concretos.
En una sala de cata, la escena se repite: copas alineadas, silencio y concentración. Los expertos prueban, analizan y describen. Sin embargo, incluso entre paladares entrenados, hay un elemento que sigue resistiéndose a la precisión: la astringencia. Un atributo clave en los vinos tintos, pero históricamente difícil de medir.
Ese es el problema que busca resolver WineTech, una innovación científica desarrollada en la Pontificia Universidad Católica de Chile, que acaba de adjudicarse una patente de invención otorgada por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), con una vigencia de 20 años. Un hito que no solo valida su novedad tecnológica, sino también su potencial impacto en la industria vitivinícola.
“La astringencia es un atributo complejo de evaluar. Muchas decisiones enológicas siguen dependiendo exclusivamente de la cata”, explica Natalia Brossard, académica de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC y cofundadora del proyecto. “WineTech surge precisamente desde esa brecha: la necesidad de contar con una herramienta más objetiva, rápida y reproducible”, detalla.
De la percepción al dato
A diferencia de los métodos tradicionales -basados en paneles sensoriales o análisis químicos con baja correlación-, WineTech propone una solución que combina química, tribología y análisis de datos para replicar, en condiciones controladas, lo que ocurre en la boca al beber vino.
Su núcleo tecnológico integra un tribómetro adaptado -capaz de simular el deslizamiento de la lengua sobre el paladar- junto a reactivos que imitan la saliva. A partir de estas interacciones, un algoritmo especializado cuantifica la intensidad de la astringencia en pocos minutos.
“El sistema evalúa cómo interactúan los compuestos fenólicos del vino con un reactivo proteico y cómo esas interacciones se traducen en cambios de fricción y sensación oral”, detalla Brossard. “Así logramos una medición objetiva que puede correlacionarse con la percepción sensorial del producto”, afirma.
El resultado es una herramienta que puede operar de manera continua, sin fatiga sensorial y con alta consistencia, reduciendo la variabilidad inherente al juicio humano.
Eficiencia productiva y decisiones en tiempo real
Más allá del avance científico, el impacto de WineTech se proyecta directamente en la eficiencia de la industria. En un rubro donde cada decisión influye en el perfil final del vino, contar con datos objetivos puede optimizar procesos clave.
La tecnología permite mejorar decisiones enológicas como tiempos de maceración, remontajes, mezclas o evaluaciones de cosecha. En bodegas de gran escala, incluso podría aumentar hasta en un 35% la capacidad productiva, al reducir tiempos y optimizar recursos.
“WineTech busca anticipar sensaciones en boca de uvas, mostos y vinos, apoyando la toma de decisiones en distintas etapas del proceso”, afirma Brossard. “Es una herramienta que complementa la evaluación sensorial, pero entrega información clave que hoy no siempre está disponible”.
Una patente que marca un punto de inflexión
La reciente adjudicación de la patente por parte de INAPI -con una vigencia de dos décadas- representa uno de los hitos más relevantes para el equipo desarrollador, liderado por Brossard (cofundadora) y el enólogo Edmundo Bordeu (cofundador).
“Recibir esta noticia fue una gran alegría y también una validación muy importante del trabajo realizado durante años”, sostiene la académica. “Representa el reconocimiento al valor innovador de la tecnología y a su potencial de impacto en la industria vitivinícola”.
El proyecto ya había sido reconocido previamente en instancias como el Desafío Wine Innova Tech y participó en programas de impulso al emprendimiento científico como Capital Semilla Spin-off, consolidando su base para dar el salto hacia la industria.
Escalar la innovación
Con la tecnología validada y protegida, el siguiente paso es su escalamiento y adopción en bodegas tanto en Chile como en el extranjero. El objetivo es claro: transformar la manera en que se toman decisiones enológicas, integrando ciencia aplicada y datos objetivos en un proceso históricamente dominado por la experiencia sensorial.
“Queremos consolidar WineTech como una herramienta de apoyo transversal en la industria y seguir ampliando sus aplicaciones”, proyecta Brossard. “Pero también buscamos fortalecer el vínculo entre investigación, formación de estudiantes e innovación con impacto real”.
En una industria donde tradición y ciencia conviven en equilibrio, WineTech abre una nueva posibilidad: que aquello que antes solo podía describirse, ahora también pueda medirse. Y con ello, cambiar para siempre la forma en que entendemos el vino.