En la actualidad, el sector agropecuario y las agroindustrias chilenas enfrentan grandes desafíos, producto de la cada vez mayor apertura comercial del país. Pero también se les presentan grandes oportunidades, como, por ejemplo, la posibilidad de exportar sus productos a mercados de gran tamaño, y/o países con consumidores con alto poder adquisitivo, dispuestos a pagar precios elevados por productos de calidad.